sábado, 27 de septiembre de 2014

Solidaridad en pequeñas grandes dosis

Hace unos días recibí la propuesta de participar en el llamado #RetoSolidario. Se trata, según decía textualmente el mail que me remitieron, de escribir sobre "historias que muevan las conciencias de la gente joven" para ser voluntarios en acciones solidarias. Y enseguida se me vino a la cabeza algo relacionado con esto: la cantidad de iniciativas de esta naturaleza que surgen en las comarcas de Vigo y que tuve ocasión de conocer en los últimos meses.

Me he encargado en este tiempo de un suplemento mensual de La Voz de Galicia, que se centra en las zonas de O Val Miñor, O Baixo Miño y A Louriña y donde tienen especial cabida organizaciones de este tipo. Para mi sorpresa, descubrí que, pese a tratarse de municipios pequeños, proliferan los colectivos que nacen con el único objetivo de ayudar a los demás, y lo hacen de la mano de personas muchas veces jóvenes y que sacan tiempo de donde no lo tienen para echar una mano a quien lo necesita. El comprobar que toda acción de estas características, por pequeña que sea, da sus frutos es la mejor recompensa que pueden tener. Y si ellos pueden aportar su grano de arena, ¿por qué no tú?


Reportajes sobre Conrazones y Truequelandia.
Todos se pueden ver a mayor tamaño pinchando, como siempre.


  • Conrazones (A Guarda). Creada a finales del año pasado, esta organización cuenta con 20 voluntarios que se propusieron hacer algo contra las carencias que sufrían multitud de familias en su municipio. Organizan mercadillos solidarios frecuentes y una de sus grandes apuestas son las huertas colectivas para que las propias familias puedan cultivar sus alimentos, con lo que se combate otra de sus carencias: se logra hacerles sentir útiles. Su lema es Con un pequeño gesto, las cosas cambian.

  • Truquelandia (Baiona y Nigrán). Proyecto sacado adelante por veinteañeros, fue reconocido por el certamen Grandes Ideas de la Fundación Telefónica, lo que les dio el impulso definitivo. Organizan recogidas de ropa y alimentos, además de asesorar a las personas que no tienen recursos o conocimientos para buscar empleo, becas y ayudas a través de Internet. También realizan acciones de cuidado del medioambiente.



Cruz Roja Baixo Miño / Encaixamos.


  • Cruz Roja Baixo Miño (Tui, A Guarda, Tomiño, Oia, O Rosal). La labor de la Cruz Roja no se circunscribe ni mucho menos a esta zona, pero también allí realizan un enorme trabajo. En concreto imparten talleres de estimulación de memoria y alfabetización, cuentan con mediación social y trabajan en la promoción del éxito escolar y en la prevención de conductas violentas. Los inmigrantes, las personas mayores y, en definitiva, todo aquel que lo necesite, son sus destinatarios. Me comentaba una de las voluntarias que decidirse a serlo es "una de las mejores cosas" que ha hecho en su vida.

  • Encaixamos (Baiona, Nigrán, Gondomar). Las personas discapacitadas de O Val Miñor se reúnen en este colectivo donde luchan por dar visibilidad a su problemática y por ayudarse entre ellos a vencerla. A mayores, cuentan con ayuda de otras personas que contribuyen a esta tarea y poco a poco han ido consiguiendo derribar barreras, tanto físicas como mentales, en la comarca. Para foráneos, en gallego "encaixamos" significa "encajamos".


O Vínculo / Oso Panda.

  • O Vínculo (Gondomar). Esta asociación nació con la idea de crear sinergias entre diferentes colectivos para conseguir entre todos salir adelante. Promueven la divulgación de conocimientos, y para eso organizan diferentes talleres y actividades. El respeto a la naturaleza es otro de los ejes en torno a los cuales giran sus propuestas.
  •  Oso Panda (Salceda de Caselas). Con la filosofía de que con poco esfuerzo se puede hacer mucho y de que a veces con un simple intercambio todos salen ganando, esta organización de Salceda empezó a funcionar hace poco más de un año. Organizan periódicamente eventos solidarios para ayudar a niños que padecen algunas de las llamadas enfermedades raras, entre otros problemas. También se encargan de recogida de ropa y alimentos y el año pasado acudieron al Panda Raid, en Marruecos. "La solidaridad es contagiosa", me aseguraba uno de sus miembros.


SOS Tomiño Baixo.


  • SOS Tomiño (Tomiño y Tui). Este colectivo centra su actividad en la recogida de alimentos para familias que lo necesitan. Tienen una estructura perfectamente definida  y construida sobre un buen número de voluntarios de perfiles muy diferentes que comparten un compromiso firme con SOS Tomiño.


Todos estos casos -solo algunos ejemplos, habrá muchos más- convierten en realidad aquello de que con poco se puede hacer mucho. Hablo de municipios muy pequeños, de granos de arena por parte de gente que demuestra que con voluntad se puede actuar sobre lo que no nos gusta. La satisfacción de ver el resultado les compensa todo. Ya lo decía la voluntaria que mencionaba antes: decidirse a colaborar es -según ella- de las mejores cosas que ha hecho en la vida.


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